Pudiste haber surgido,
Del punto más bajo,
De la pobreza;
Y por la gracia de Dios,
Mira, en donde estás.
Pudiste haber estado,
En lo más bajo,
En posición,
De una empresa;
Empero hoy,
Puedes mirar, hacia atrás.
Pudiste ser,
La mayor decepción,
Para algunos,
Por razones varias;
Misericordia, te cubrió,
Hoy, es otra realidad.
Pudiste ser,
De menos índice, en el colegio,
El que nunca estuvo,
Entre, cuadro de honor;
Mas hoy, te ha hecho surgir,
El Dios de amor.
Pudiste ser, la burla de tantos,
La crítica por egoísmo,
Rechazado, por celos;
Empero, Dios te bendijo,
No se pudo, cancelar.
Adversidad, no es la palabra
final,
Dificultad, en todo, no sellado,
Limitaciones, no es la sentencia;
Habrá inicios, hay final,
Estos, varían conforme,
A lo que permites,
Que se active, en ti.
No fuiste creado,
Para estar, entre sobras,
No fuiste entregado,
A los errores, de otros;
No fuiste negado,
A alcanzar, grandezas,
Capacidad, de Dios dado,
No tiene fronteras, no seas, tu barrera.
Mira alturas,
No contemples, limitación;
Mira grandezas,
No el cuarto, de dolor;
Observa las águilas,
Que no se limita;
Eleva tu esperanza,
Con Dios, no eres mendigo.
Toda contrariedad,
Despide, desde ya;
Toda obstrucción,
Comienza, a desechar;
Declara, bendiciones,
Sobre tu existencia;
Es que eres, no olvides,
Bendecido, lo dijo Él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario