lunes, 14 de febrero de 2022

DOLOR ES UN DESPERTAR

  

Dolor tiene voz,

Es arte que entristece,

Punzadas en la existencia misma,

Momentos fuertes, aquellos tenues.

 

Despierta pensamientos nobles,

Aquellos en el interior adormecidos;

Sin el llamado de atención,

Hacia aquél que tiene medios,

Para dar respuesta languidece.

 

Crea lazos en solidaridad,

Por causas que, de no haber estado,

Olvidos de compasión,

Hacia el vecino, familiar, amigo.

 

Es interrupción al concierto,

En arpegio, tono creciente;

Trayendo consigo silencio,

Sonrisa borrada, felicidad caída,

Despido de mezquindad, egoísmo.

 

Medios que traen llamados,

Envío de misioneros,

Voluntarios que se alientan,

Para hacer callar el mal.

 

Empero no siempre se elimina,

Aquel mordaz homicida,

De tiempos en donde armonía,

Estaban en calendario, con días pasados.

 

Más así es la vida,

Momentos con olor a flor de campo,

Lluvia fresca, con brotes de alegría;

Hoy amenazados, con viento huracanado.

 

Sin embargo, extraño es,

Cómo usado es, las desgracias,

Cómo levanta pensamientos ocultos,

Ahora empuñados, en desgracia de otros,

Que, hasta ayer, eran ignorados.

 

¿CRECIENDO EN LA TEMPESTAD?

  

Fue en la barca, que su fe fue probada,

Fue estando, con ellos Jesús;

Fue en esa instancia, en donde temor cubría

Sus ojos aún cegados, ante quien todo se somete.

 

Ausencia de fe, dominio del temor;

La barca anegaba, empero el Señor allí estaba;

De Él no se asieron, no en Él quedaron;

Fue mayor a sus ojos, la existente amenaza.

 

De Él asido, si temo;

Junto al Redentor, si me estremezco;

Humana naturaleza, que la fe rebase,

Provoca humanidad, olvido a Él mirar.

 

Pero, si junto a Él permanezco,

Las olas, la barca,

Amenazas, empero Jesús;

Solo no estoy, no puedo estar,

En su voluntad, alumbrado voy.

 

Aun esa hora no definía,

Ni la muerte reclamar podía;

Imposible hablar ante Vida,

Ante la presencia que resucita.

 

Salidos de la barca,

Nada podría ser igual;

Vieron a Jesús al mar callar,

Sintieron el impacto, de su majestad.

 

Cuando ya no estuviera,

En su humanidad con ellos,

Algunos hechos más los preparará,

Por encima, de toda tempestad.

 

CONFLICTOS

Mis tendencias, siempre estarán,

En conflicto con Dios;

Perdonar será en vida,

Un reto mayor;

Amar sin condición,

Entregarlo a quien nos ha herido;

Estos son dispares que confrontaremos,

Hasta que en su presencia esté.

 

Todo conlleva esfuerzo,

Lugar no dar, difícil es;

No permitiendo que impere voluntad,

La del Señor es bienestar;

Que palabras no sean enunciadas,                                                   

Si no glorifican a Dios;

No rija naturaleza humana,

La del nuevo Hombre sea real.

 

A los pies de Cristo,

Todo tiene que estar;

Así no tardaremos,

En poder fácilmente encontrar

La humildad, que imperar debe,

La gracia que Él ofrece;

El perdón que se nos extiende,

A todos igual brindar.

 

Dimensiones celestiales,

Medidas que exige Dios;

Son aquellas que a Él se somete,

Al reportar condición.

Que ninguno se aleje,

Que ningún alma se pierda;

Por mi entrega a lo contrario,

De lo que debería ser.

 

Inventariado acciones,

Señor, reportes conflictivos hay;

Cuando completo has entregado,

Capacidad de amar, amado,

Perdonar, perdonado,

Impartiendo gracia,

Recibo de ella Señor.

 

Todos quedamos en aprietos,

Cuando a Dios, todo no se ha sometido;

Todos en desbalance,

Cuando a nuestra métrica, medimos;

Mas, cuando por Cristo hacemos,

Todos, al mismo nivel estaremos.

 

UNA VIDA EN OBEDIENCIA (AVANZA)

          Cuando avanzas obedeciendo la Palabra,

Conducirte no puede hacia otro camino,

Donde no se pueda ver la cruz, la luz;

Hace mantener siempre presente,

Con ello hay que avanzar,

Para seguir al Maestro;

Negándote la norma de siempre,

En honra a Él.

 

Cumpliendo estatutos,

Te eleva en este mundo,

Escalando aquella cima, que más acerca,

A quien todo le pertenece,

En presencia, de eterna santidad.

 

Nada carece en una vida,

Al que Dios está en preferencia,

Nada disminuye de una existencia,

Que al Redentor mantiene presente;

Nada se pierde, todo se gana,

Porque el mundo, nada tiene,

Que pudiese exceder,

Ni henchir el vacío,

Que sólo Dios, puede llenar.

 

sábado, 1 de enero de 2022

COMPLACIDO CON EL SEÑOR

 



Condiciones ideales,

Perfecta salud;

 Algo que afecta,

Aún allí, prevalece gozo;

Sanado, enfermo,

De igual manera Él,

Junto a mí esta.

 

Atravesando pruebas,

Condiciones horrendas,

La esperanza en Cristo,

Abrirá las puertas;

Porque su promesa es,

Siempre en El, salida.

 

Tristeza, presente este día,

Pobreza, ha estado en vigilia,

Es parte del umbral exhibido,

No aíslan su compromiso.

 

Todo creyente, con los frutos,

 Que de Él se obtiene;

Permanece la paz,

Paciencia, bondad;

Obediencia, fe,

Medida en el andar;

Ante tal abasto definido,

Se podrá cruzar, desiertos.

 

Condicional, las emociones,

Que, en este mundo habrá;

Para el creyente es diferente,

Porque el Espíritu del Señor,

Complacencia, llena las vidas,

Satisfacción, de tal manera,

Con el Redentor, liberado.

 

 

MÁS ALLÁ DE LO QUE ESPERAMOS (Y DE ÉL RECIBIMOS)

 

Dios hace siempre,

lo que nunca esperamos;

Excede lo que se creía,

Lo que pensó, lo expresado.

 

Cuando el Hacedor responde,

Las presentadas peticiones;

Sin compromiso, ni obligado,

Fiel es, a quien es,

Desde el principio, sin fin.

 

Ahora será, mañana no puede ser;

Hoy es, porque tarde nunca fue;

En cualquier momento, allí está;

Ha arribado, gracias Señor.

 

Cuando recibo gratitud;

Cuando espero, ¿igual actitud?

Pero, ¿a quién se espera?

¿Cuándo Dios no obró?

¿Cuánto no ha cumplido?

Dios viviente, que me ve.

HECHOS POSTERGADOS

 

Creí, haberte escrito,

Mil veces, fue redactado,

Todos enviados.

 

Las tomé, en mis manos,

En un buzón, depositados.

 

Luego caminé,

Largas horas, meditando;

Sobre todo, lo confiado,

Todo, lo revelado;

Aún, me pregunto,

¿Cómo no habrán llegado?

 

Ahora, dudas se presentan,

¿Creí haberlos escrito?

¿Realmente redactados fueron?

 

¿Será que planee?

Tal siendo el deseo,

Que quedó en solo ensayo;

Despertando ante lo intencionado,

Nunca se hizo una realidad.

 

Algo se interpuso,

En camino en hacerlo real,

Ahora me percato,

Que sólo fue, algo considerado. 

 

Orar se trató, en el momento,

De Tu Palabra, extraer bendición;

Las horas se ocuparon,

Tanto aconteció,

Que, al volver al inicio,

Cansancio arremetió, con hostilidad.

 

Estorbos entre lo bueno,

No, en lo que distrajo;

Mas, ¿Hay culpables?

¿Hay admisión?

Para Dios, hechos postergados.

 

 

CADA DÍA AL SERVICIO DE ÉL

         Cuando caminas, obediente a la Palabra,

No puede conducir, hacia otro camino,

En donde no se pueda ver la cruz, la luz;

Haciendo mantener, siempre presente,

Que, con ello hay que avanzar,

Para seguir al Maestro,

En negación, la norma de siempre,

Cada día al servicio de Él.

 

Observando sus estatutos,

Hace elevar en este mundo,

Escalando aquella cima, que más acerca,

Al lugar, en donde hemos de eternamente estar,

En presencia, de perpetua santidad.

 

Nada mengua en una vida,

Que a Dios ha puesto en preferencia;

Nada disminuye de una existencia,

Que al Redentor al frente mantiene.

 

Nada se pierde, todo se gana,

Porque el mundo, nada tiene,

Que pudiese exceder,

Ni henchir el vacío,

Que sólo Dios, puede satisfacer.

 

martes, 21 de diciembre de 2021

CONFIANZA SIN LÍMITES

 

Dios de revelaciones, de cómo, cuándo, y dónde;

Dios de detalles, tiempo, precisiones;

Dios de maravillas, benevolencia, justicia;

Nada acontece a los tuyos, por accidente;

Nada se les avecina, sin develamientos.

 

Sorprendente es, tu manifiesta gracia;

De esperar son las pruebas, tentaciones;

Presentados en dolor, tragedias, aflicciones varias;

Empero, nada perpetuo, tiene sobre nuestras vidas,

Eterno es Dios, su amor revelado,

Que se extiende a todos.

 

Complejidades que nos constriñen, facetas ineludibles;

Razones guardas al final del camino,

Obras demasiado grandes, para ser entendidas;

Pero confianza sin límites, en los juicios divinos,

Es lo que revertir debe, a los suyos.

 

Con Dios no hay accidentes,

Nada se le escapa, de las manos;

Ninguna lágrima, de su pueblo en vano,

Ningún suspiro, no oído,

Su amparo, perpetuo.

  

AMPARANDO LA ENTRADA

 

Cerró la puerta, para evitar que entrase,

Lo santo, justo, lo sabio, bueno.

Quedo a la intemperie,

Expuesto a todo, que, sin hacer tardar,

Se presentaron, con él habitaron.

 

¿Qué se puede esperar?

Si se ha dado rechazo a lo recto;

¿Qué se puede recibir?

Con la cuenta abierta,

Ante detractores, ladrones.

 

Identidad perdida invita,

Convicción renunciada, llamada;

Vulnerable, el ser que allí se ubica,

Expuestos a todo, caídas, malogros.

 

Vuelto a la razón limpieza,

Con mayor determinación, erige;

Mayor inversión, en la estructura asegura,

Porque del recién encuentro, advertido,

Nada puede estar descuidado.

 

¿Cómo pudo ser?

No es la pregunta.

¿Volverá a acontecer?

No es la consulta,

Posible es, por creer estar firme;

Pero ahora entiende, pendiente tiene que estar,

Que no caiga.