sábado, 1 de enero de 2022

CADA DÍA AL SERVICIO DE ÉL

         Cuando caminas, obediente a la Palabra,

No puede conducir, hacia otro camino,

En donde no se pueda ver la cruz, la luz;

Haciendo mantener, siempre presente,

Que, con ello hay que avanzar,

Para seguir al Maestro,

En negación, la norma de siempre,

Cada día al servicio de Él.

 

Observando sus estatutos,

Hace elevar en este mundo,

Escalando aquella cima, que más acerca,

Al lugar, en donde hemos de eternamente estar,

En presencia, de perpetua santidad.

 

Nada mengua en una vida,

Que a Dios ha puesto en preferencia;

Nada disminuye de una existencia,

Que al Redentor al frente mantiene.

 

Nada se pierde, todo se gana,

Porque el mundo, nada tiene,

Que pudiese exceder,

Ni henchir el vacío,

Que sólo Dios, puede satisfacer.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario