Si nada hubiese,
En la estancia, de Doña Inés;
Quizá, miraría aquel vacío,
Llamándolo, bendición.
Vacío para algunos, es tragedia,
Para otros, oportunidad;
Ya que esto, implicaría,
Tratar, de hacer algo más.
Está en los ojos, del perceptor,
El cómo mirar, decide;
El qué hará,
Si no, hubiese más.
Lamentar,
Hacer todo, una tragedia;
Buscar, de algún otro lugar,
Subirse las mangas,
Tratar de algo, labrar.
Vacía tu esperanza,
O vacío el lugar;
El lamento, no resuelve nada,
Solo incrementa, la ansiedad.
Mira dentro, de tus valores,
Revisa, cuán ocupado está;
De ser, que no encuentras nada,
Aquello sí, es de cavilar.
Pero, en la alacena,
Algo se encontrará;
Aquello, que hace algún tiempo,
Lo dejaste, de mirar.
Pero ahora, las cosas cambian,
Cuando domina, otra condición;
Cuando ya nada, te desarma calma,
Cuando alternativas, es la balada.
Nada, es inoportuno,
De buscar, un tanto más;
Cuánto, realmente se encuentra,
Cuando se dedica, a escrutar.