Al humilde,
No hay que reubicar,
Porque se ha tomado
Atributos, que no le corresponde.
No hay que amonestarlo,
Por excederse, en aquello
Que no le atañe,
No le pertenece;
Aquel vive conforme.
La envida, no lo hostiga,
Rencor no lo abate,
Codicia no tiene encuentro,
Porque sumergido no está,
En desechos del infierno.
Este mismo,
Por Dios será honrado;
Atendido es,
Por su lugar tomado,
Comerán los humildes,
Serán saciados,
No indigestos por gulas,
Lo necesario tomado.
El Espíritu del Señor,
Morando en Él,
Estorbo no es;
Es ayuda, en lugares
que se han negado,
Dispuesto está, a ser usado.
No busca luminarias,
Servicio en lugares precisos,
Donde aporte da,
Sin aplausos, vistosidad.
Si honra llegase,
En aquel día sin pensar,
Entiende, la gloria es de Él,
Instrumento usado, sólo es.