Una pestaña, un grano de arena,
Interrumpe cualquier avance,
Ya que presencia extraña es,
No forma parte del enfoque.
Se hace alto, para eliminar intruso,
Cada momento, intensifica angustia;
Toda presencia, no aliado,
Es enemigo declarado.
El fuerte, débil,
Diestro, torpe,
Moderado, osado;
Todos igualmente afectados,
Ya que, en todo mortal,
Sensibilidad habita.
Son aquellas cosas diminutas,
Que parecieran sin importancia,
Que mientras no se atiendan, afectan;
Nadie puede ser tan insensible,
Prosiguiendo la marcha sin evitar la tormenta.
Nada es insignificante,
Si está afligiendo,
Nada es pasajero,
Si no se ha corregido;
Todo tiene implicaciones,
Porque de lo más diminuto,
Surge un mundo alterado.
Ansíe correr, marchar,
Con piedrecilla, en chinela;
De atinar un blanco,
Con enfoque, inquietado;
Porque no fue una viga,
Una simple paja,
La que desbalance
Provocó, en la jornada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario