viernes, 5 de abril de 2024

CADA CUAL QUE LO HA RECORRIDO

  

Hay un Camino,

Hay una hora,

Hay un momento,

Hay un lugar.

 

Cada cual que ha recorrido,

De diferentes lugares partido,

Cada cual lo ha vivido,

Habiéndole dado lugar.

 

Jesús, el Hijo venido,

Como hombre, tomó su lugar;

Caminó entre lo perdido,

Entre lo que muerte tenía que ser,

Por todas las transgresiones,

Por todos los rechazos a Dios.

 

Y en medio, de lo que nuca cambiaría,

En medio, de la horrenda perdición,

El Mesías, trajo consigo esperanza,

Y todo aquel, en Él encontró,

Exclaman, ¡A Dios, sea la gloria!

Por la seguridad,

Que en Él está.

 

EN LA PROFUNDIDAD DE UNA HERIDA

 

 

En la inmensidad de una vida,

En la profundidad de una herida,

Allí yace evidencia de peligro,

Que, en ella siempre habrá;

Ya que, de esa oscura celda,

En donde se aprisionan acciones,

Puede expulsar evidencias,

De muerte, desastre, más.

 

Sólo aquel,

Que temor a Dios, su lámpara es,

Puede encontrar salida,

De esas negras horas de tortura;

Que se esfuerza, librarse quiere,

Con venganzas, repudios, veintenas.

 

Empero, la paz llega,

En prisiones permanentes,

De todo el amotinamiento,

Que, por un tiempo corto,

Pareciera que vencería.

 

Mas la libertad llegó,

Perdón a los demás,

La venganza cobró nada,

Porque sufrió pérdidas, por Jesús.

 

 

DE LO DIMINUTO – MUNDO ALTERADO

 

Una pestaña, un grano de arena,

Interrumpe cualquier avance,

Ya que presencia extraña es,

No forma parte del enfoque.

 

Se hace alto, para eliminar intruso,

Cada momento, intensifica angustia;

Toda presencia, no aliado,

Es enemigo declarado.

 

El fuerte, débil,

Diestro, torpe,

Moderado, osado;

Todos igualmente afectados,

Ya que, en todo mortal,

Sensibilidad habita.

 

Son aquellas cosas diminutas,

Que parecieran sin importancia,

Que mientras no se atiendan, afectan;

Nadie puede ser tan insensible,

Prosiguiendo la marcha sin evitar la tormenta.

 

Nada es insignificante,

Si está afligiendo,

Nada es pasajero,

Si no se ha corregido;

Todo tiene implicaciones,

Porque de lo más diminuto,

Surge un mundo alterado.

 

Ansíe correr, marchar,

Con piedrecilla, en chinela;

De atinar un blanco,

Con enfoque, inquietado;

Porque no fue una viga,

Una simple paja,

La que desbalance

Provocó, en la jornada.

  

VEREDAS QUE ENCUESTAN

 

 

Veredas que encuestan,

Asisten en la búsqueda,

Delimitando aquel camino,

Que no te detenías, a mirar.

 

Incidencias de la vida,

Que conducen a decisiones,

Que bien podría ser aquel empuje,

Que permite emerger.

 

Cosas simples consideran,

Deslices otros califican;

Pero, si fue en ello el encuentro,

Llámese empuje hacia verdad.

 

Se distancia la espera,

Se ilumina el sendero;

Días lentos tornan fugaces,

Diligentes para atenderlos.

 

Encuentro con realidad,

Aquello que define, lo que serás;

No siempre fue, por entretenerlo,

Veces fue por un tórrido despertar.

 

Porque Dios lo usa todo,

Para moldear a sus hijos en camino,

Porque Él no se ha olvidado,

Los suyos, están a su cuidado.