sábado, 1 de enero de 2022

COMPLACIDO CON EL SEÑOR

 



Condiciones ideales,

Perfecta salud;

 Algo que afecta,

Aún allí, prevalece gozo;

Sanado, enfermo,

De igual manera Él,

Junto a mí esta.

 

Atravesando pruebas,

Condiciones horrendas,

La esperanza en Cristo,

Abrirá las puertas;

Porque su promesa es,

Siempre en El, salida.

 

Tristeza, presente este día,

Pobreza, ha estado en vigilia,

Es parte del umbral exhibido,

No aíslan su compromiso.

 

Todo creyente, con los frutos,

 Que de Él se obtiene;

Permanece la paz,

Paciencia, bondad;

Obediencia, fe,

Medida en el andar;

Ante tal abasto definido,

Se podrá cruzar, desiertos.

 

Condicional, las emociones,

Que, en este mundo habrá;

Para el creyente es diferente,

Porque el Espíritu del Señor,

Complacencia, llena las vidas,

Satisfacción, de tal manera,

Con el Redentor, liberado.

 

 

MÁS ALLÁ DE LO QUE ESPERAMOS (Y DE ÉL RECIBIMOS)

 

Dios hace siempre,

lo que nunca esperamos;

Excede lo que se creía,

Lo que pensó, lo expresado.

 

Cuando el Hacedor responde,

Las presentadas peticiones;

Sin compromiso, ni obligado,

Fiel es, a quien es,

Desde el principio, sin fin.

 

Ahora será, mañana no puede ser;

Hoy es, porque tarde nunca fue;

En cualquier momento, allí está;

Ha arribado, gracias Señor.

 

Cuando recibo gratitud;

Cuando espero, ¿igual actitud?

Pero, ¿a quién se espera?

¿Cuándo Dios no obró?

¿Cuánto no ha cumplido?

Dios viviente, que me ve.

HECHOS POSTERGADOS

 

Creí, haberte escrito,

Mil veces, fue redactado,

Todos enviados.

 

Las tomé, en mis manos,

En un buzón, depositados.

 

Luego caminé,

Largas horas, meditando;

Sobre todo, lo confiado,

Todo, lo revelado;

Aún, me pregunto,

¿Cómo no habrán llegado?

 

Ahora, dudas se presentan,

¿Creí haberlos escrito?

¿Realmente redactados fueron?

 

¿Será que planee?

Tal siendo el deseo,

Que quedó en solo ensayo;

Despertando ante lo intencionado,

Nunca se hizo una realidad.

 

Algo se interpuso,

En camino en hacerlo real,

Ahora me percato,

Que sólo fue, algo considerado. 

 

Orar se trató, en el momento,

De Tu Palabra, extraer bendición;

Las horas se ocuparon,

Tanto aconteció,

Que, al volver al inicio,

Cansancio arremetió, con hostilidad.

 

Estorbos entre lo bueno,

No, en lo que distrajo;

Mas, ¿Hay culpables?

¿Hay admisión?

Para Dios, hechos postergados.

 

 

CADA DÍA AL SERVICIO DE ÉL

         Cuando caminas, obediente a la Palabra,

No puede conducir, hacia otro camino,

En donde no se pueda ver la cruz, la luz;

Haciendo mantener, siempre presente,

Que, con ello hay que avanzar,

Para seguir al Maestro,

En negación, la norma de siempre,

Cada día al servicio de Él.

 

Observando sus estatutos,

Hace elevar en este mundo,

Escalando aquella cima, que más acerca,

Al lugar, en donde hemos de eternamente estar,

En presencia, de perpetua santidad.

 

Nada mengua en una vida,

Que a Dios ha puesto en preferencia;

Nada disminuye de una existencia,

Que al Redentor al frente mantiene.

 

Nada se pierde, todo se gana,

Porque el mundo, nada tiene,

Que pudiese exceder,

Ni henchir el vacío,

Que sólo Dios, puede satisfacer.